¡Lo que todo el mundo debería saber antes de entrar a un Laberinto!

Cuánta magia puede haber en un espacio colmado de calles y encrucijadas. Desde tiempos antiguos se afirma que los laberintos han sido construidos para confundir a quienes entran. En el legendario laberinto del palacio de Knossos en Creta, Grecia, se dice que los héroes entraban pero jamás salían con vida. Sin embargo, mas allá de su ardua naturaleza, el recorrido puede tornarse altamente simbólico y espiritual si sembramos un propósito antes de entrar a un laberinto.

«Un laberinto es un poderoso espacio de reflexión».

Sirey Siado Mosquera

La primera vez que recorrí un laberinto lo hice con fines terapeúticos, regalo de cumpleaños de una gran amiga. Un par de semanas atrás, estuve nuevamente en un laberinto, el de la Horta en Barcelona, y recordé el poderoso espacio de reflexión que puede traer entrar en uno.

En el artículo de hoy quiero compartirte desde mi experiencia: ¡Lo que todo el mundo debe saber antes de entrar a un laberinto!

1. Antes de entrar a un laberinto, define un propósito.

Antes de entrar a un laberinto, define un propósito
Antes de entrar, tómate unos minutos para definir un propósito.

¡Siempre insisto en esto! Dirás que soy la loca intensa de los propósitos. ¡Y en verdad sí! Un propósito define ¿Qué queremos? ¿Para qué lo hacemos? ¿Cuál es el sentido? De otra manera andaríamos un poco perdidos moviéndonos sin rumbo. Así que piensa de manera simbólica como si emprendieras una hazaña y respóndete: ¿Para qué recorreré el laberinto? ¿Cuál es mi propósito? Puedes pensar por ejemplo en un proyecto en tu vida que quieras emprender o en la misión que quieras desempeñar en esta tierra. Una vez lo tengas, respira y disponte a comprender lo que el laberinto quiere mostrarte de ti mismo con relación a ese propósito.

Si no sabes cuál es el propósito y quieres descubrirlo te invito a leer mi articulo ¡Este viaje tiene un propósito para ti!

2. El laberinto, como simbología en tu vida.

Imagínate que eres Teseo aquel héroe de la leyenda de Creta que entró al Laberinto del Palacio de Knossos a matar el Minotauro. Teseo fue el único hombre, de acuerdo a la leyenda, que entró, mató la bestia y salió con vida. Por supuesto, tuvo su «ayudita». Dicen que Ariadna, hija del Rey Knossos, le dio un hilo dorado a la entrada para que pudiera recordar el camino y salir, y al parecer también una daga mágica que acabó de una vez por todas con el temido Minotauro.

Antes de entrar al laberinto, recuerda verlo como una metáfora de tu vida.
Recorre el Laberinto con una simbología

Eres el «TESEO» de tu vida. Ese que va a llegar al centro del laberinto y acabará con la bestia. La bestia simbolizaría, digamos, tu conquista, tu propósito, lo que quieres lograr. El recorrido hacia el centro del laberinto simbolizaría tu camino personal hacia el propósito, las decisiones, los obstáculos, los avances que enfrentas y en general cómo reaccionas frente a ello.

Ahora bien, para recorrerlo supondremos que asumirás dos personajes: 1) Tu TESEO interno, el héroe. 2) Tu coach, ese que observará, te preguntará, te asistirá de manera reflexiva durante el recorrido.

3. Durante las decisiones y encrucijadas, permítete reflexionar.

Antes de entrar al laberinto, recuerda que las decisiones son puntos de reflexión.
Antes de entrar al laberinto, recuerda que las decisiones son puntos de reflexión.

Permite que tu coach interno observe y le haga preguntas a tu TESEO para que le apoye a reflexionar. Por ejemplo:

  1. En las decisiones. Observa:
    • ¿Cómo las tomas ?¿Desde la lógica? ¿Desde el instinto?
    • ¿Cómo te sientes mientras lo haces? ¿Cómo te sientes mientras transcurre el tiempo?
    • ¿Cómo gestionas las dudas? ¿Dudas incluso después de decidir? ¿O abrazas tu decisión?
  2. En las encrucijadas (Sin salida). Observa:
    • ¿Cómo te sientes? Respira. Siente.
    • ¿Qué puedes aprender de ellas? Respira. Detente. Reflexiona.
  3. En los obstáculos. Observa:
    • ¿Cómo los asumes? ¿Cambia tu energía?
    • ¿Qué pensamientos llegan cuando los ves?

Recuerda: Estás observando y permitiendo que tu coach interno te apoye a reflexionar no a juzgar. Estás haciéndote consciente de cómo recorres en tu vida real el camino hacia tu propósito, ese que sembraste antes de entrar al laberinto. El laberinto no es mas que una representación de tu vida.

4. El centro del Laberinto, la conquista.

Antes de entrar al laberinto, recuerda que el centro podría simbolizar tu conquista.
Antes de entrar al laberinto, recuerda que el centro podría simbolizar tu conquista.

¡Y llegaste al tan anhelado centro! Seguramente no tendrás que matar a un Minotauro como si le ocurrió a Teseo en su leyenda, pero recuerda que en el centro está tu conquista. Ese punto donde está tu propósito realizado, eso que sembraste al entrar al laberinto. Quiero invitar a tu coach interno a que recuerde esto antes de entrar al laberinto:

  1. Esta es la realización del propósito, por tanto invita a TESEO a celebrar. Haz que cierre sus ojos y respire visualizando, sintiendo y viviendo ese propósito realizado. Aprovecha la simbología en la que se encuentra para crear el propósito de manera cuántica. Cuando hacemos este ejercicio estamos estableciendo un diálogo con el universo y estamos creando.
  2. Pregúntale: ¿Cómo te sientes de haber llegado? ¿Qué se siente estar ahí? ¿Celebras tus metas? ¿Te das el espacio? ¿O quieres pasar de inmediato a la siguiente proeza?
  3. Una vez celebrado y disfrutado tu conquista, observa ¿A qué próxima hazaña te lleva esta conquista? ¿Cómo te hace sentir saber que empieza otra? ¿Emocionado? ¿Frustrado? ¿Cansado?.

5. La salida del Laberinto, la última hazaña.

Esta será tu última hazaña para terminar el laberinto. Observa qué pensamientos te abordan después de haber tenido una conquista. ¿Te da miedo demorarte mas? ¿A qué le temes en esta última etapa? ¿Con qué aprendizajes cuentas para recorrer la última parte? ¿Qué aprendizajes sientes que se repiten?

Mi cara a la salida de Laberinto de la Horta, Barcelona.

Una vez culminado tu recorrido observa: ¿Cómo se siente haber completado todo el propósito? Tal vez has aprendido que si bien el centro era una de tus grandes conquistas había mas por integrar. Quizás te hiciste consciente de que el propósito toma formas diferentes mientras se recorre el camino. Tal vez te diste cuenta que el propósito inicial era una guía para llegar al propósito profundo, al del alma.

¿Qué te llevas para tu vida real de este recorrido? Te propongo escribir 11, 22 o 33 aprendizajes de este recorrido para el propósito real de tu vida. Observa, respira, agradece

Y si te animas a recorrer uno, aquí te dejo este artículo de miviaje.com donde podrás encontrar los 7 laberintos más famosos del mundo y su ubicación.

2 comentarios en “¡Lo que todo el mundo debería saber antes de entrar a un Laberinto!”

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